Guillermo Abaracon: Don Patricio y Don Enrique, aquí
tenemos una secuencia de preguntas,
que hemos tenido la ocasión de identificar
con la juventud de todos los países
de la región y de Iberoamérica
que aquí nos siguen vía "webstreaming"
y videoconferencia.
1.
Presidente
Aylwin. Uno de los aspectos más
comunes que la juventud busca, es el saber:
¿Qué inspira a un líder
a formarse? ¿Cuáles son los valores
y creencias que deben persistir en todo joven
que quiere y desea ejercer un liderazgo en su
sociedad? Tenemos líderes empresariales,
líderes sociales, pero en particular,
¿Qué significa
ser un líder político propiamente?
P.
Aylwin:
Yo diría que en primer término,
sentirse parte de la comunidad humana en general,
y específicamente la de su nación,
la de su mundo, del cual él es integrante;
luego tiene que haber cierta escala de valores.
¿Qué queremos para esta
sociedad de que formamos parte?
¿Cómo
contribuimos a hacerla más feliz, a lograr
un desarrollo, un crecimiento, que permita a
todos su plena realización personal?,
ahí repito, yo creo son fundamentales
el valor de la libertad,y es en definitiva,
el respeto a la personalidad de cada cual, el
valor la justicia, que es el reconocerle a cada
uno lo que le corresponde; el valor de la solidaridad,
que en lenguaje cristiano es el amor, el amor
al prójimo. Yo diría, que entorno
a esos valores se encuentra la respuesta a la
pregunta que Ud. me formuló.
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2.
G. Abaracon:
Tenemos el concepto, tal vez erróneo,
de que los temas culturales no se cambian, ahora
si no son buenos para la sociedad, ¿por
qué no cambiarlos? Por ejemplo ¿Cómo
podemos apreciar el significado de la confianza
y el respectivo costo económico y social
de la desconfianza? ¿Cuáles son,
al cabo de sus experiencias personales, esos
modelos, que uno les puede decir: "miren,
jóvenes, es así que nosotros logramos,
al menos, motivar ciertos cambios culturales".
Sabiendo que ésta es una generación
muy pragmática, ¿Cómo se
genera una ética del trabajo en común
de manera que ellos, puedan decir en nuestro
próximo encuentro en Octubre del 2006
"hicimos algo"?
P.
Aylwin:
Bueno, hay la tentación de quedarse en
lo abstracto y pensar en los valores con un
significado universal, pero en la vida real,
estos valores hay que practicarlos y se practica
en lo concreto, en el pequeño mundo del
cual uno forma parte, con los compañeros
de estudio, con el vecindario, con los más
necesitados del mundo, del cual uno forma parte.
La práctica de la solidaridad
se traduce en el gesto de entrega, de colaboración,
de servicio con aquel que lo necesita, que es
el prójimo; yo diría que por ahí
se empieza. Claro que si uno se queda
en eso y no lo globaliza de alguna manera, corre
el riesgo de ser, a lo mejor un buen cristiano,
pero no se qué dimensión histórica
logre si no se generaliza, y si no se va de
lo pequeño a lo grande, los problemas
de la ciudad, los problemas del mundo a que
uno pertenece, y de ahí se llega, necesariamente,
en mi concepto, al compromiso político:
¿qué tipo de gestión, de
gobierno, de dirección necesita mi provincia,
mi región, mi patria, mi continente,
la humanidad, para lograr un mundo más
justo, más humano?
E.
Iglesias: Yo
quisiera agregar algo más a las palabras
que ha dicho muy bien Don Patricio y un poco
en función de mi experiencia personal,
tanto en la vida pública nacional como
internacional y es lo que tú mencionaste:
el tema de la confianza, que es un poco
la base que estructura
una
acción colectiva, en el colectivo social
humano tiene que haber confianza, para que realmente
las cosas empiecen a funcionar. En
el plano político es muy claro, si el
líder político emite muy buenos
mensajes, pero luego en la práctica es
un corrupto, es muy difícil creerle a
la gente, en ultima instancia la gente joven
dice: "Bueno, ¿de qué me
está hablando? Si en la vida de todos
los días, creo que es por eso es que
la transparencia en la vida política
es tan importante y es por eso, que hoy por
hoy la transparencia hace que los gobiernos
se deterioren fundamentalmente, por lo que hacen
pero lo que hacen en forma de violentar la confianza
en la transparencia y es lo que pasaría
dentro de la empresa, si el líder empresarial,
el patrón, no tiene una cierta conducta
respecto al funcionario y a la sociedad, es
natural que su capacidad de transmitir sus convicciones
va a ser muy limitada. E
ntonces,
yo creo que una forma importante es que la gente
vea en el líder, un poco, que se compromete
con sus palabras y con la acción, de
lo contrario, se pierde confianza. La confianza,
hay gente que ha escrito, yo no soy un especialista
en este tema, pero lo veo en parte, la capacidad
de movilizar a un grupo de personas, de gente
en una empresa, en una sociedad, en una ONG,
depende mucho de la confianza que se
logre inspirar, no sólo con lo que se
dice sino con lo que se hace y con la praxis
de eso que se dice. Es por eso que
yo creo que eso es un tema que hace que los
jóvenes se sientan más atraídos
hacia los líderes, si realmente éstos
tienen esta base común de compromiso
con lo que dicen.
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3.
G. Abaracon:
En cuanto a las dos generaciones que
los siguen a ustedes. ¿Qué desafío
ustedes les presentarían? Partiendo de
la más joven, que siente que no se le
otorga un espacio y que la sociedad los tiene
en cuenta. No solo en lo que hace al empleo,
que es su primer factor de preocupación,
pero también…¿Cómo
los podemos integrar de forma temprana y digna
a la economía formal, a la vida cívica
y a la labor social? Por otro lado, los de mi
generación… ¿Cómo
los comprometería y que se demuestre
con hechos, de manera de que los jóvenes
se sientan dignificados y considerados? ¿De
qué manera mi generación debería
asumir esa responsabilidad? ¿Utilizaría
la expresión sajona “accountability”que
si bien carece de traducción al español,
se define como la dimensión atemporal,
espiritual y material del individuo hacia su
persona y de sociedad hacia el prójimo?
Los jóvenes necesitan este espacio, creemos
que este tipo de iniciativa, este pequeño
foro, es un articulador, aunque la responsabilidad
la tienen las generaciones de los respectivos
países y que ellos promuevan sus valores.
¿De qué manera les podemos
decir a estos jóvenes que sí los
queremos, sí los respetamos, pero demostrarlo
con hechos, y que se sientan
dignificados y considerados? ¿De qué
manera mi generación es responsable?
utilizando esta expresión que no tiene
traducción en español, que es
“accountability”, que es una suerte
de dimensión temporal y espiritual, hacia
el pasado y hacia adelante de mi comportamiento
hacia mí y hacia el prójimo. Yo
quería pedirles a ustedes que nos presenten
un claro desafío, aquellas cosas que
ustedes creyeron y que algunas lograron y otras
no, aquella misión que ustedes creen
que aquellos que vienen detrás deberían
llevar adelante con el coraje, que a veces se
necesita.
P.
Aylwin:
Difícil pregunta, porque yo creo que
las juventudes conquistan su espacio
en la medida en que se comprometen.
Yo pienso en mi tiempo cuando yo era joven,
muchísimos años, y realmente era
una juventud muy comprometida políticamente,
mas allá de lo que esto tenga vinculación
con partidos políticos o con ideologías
determinadas, era expresión de un anhelo
de un mundo mejor, de corregir las injusticias,
de construir una cosa nueva, y unos eran comunistas,
otros eran nacional socialistas, otros socialistas,
otros liberales, o conservadores, yo
pertenecía a los que fuimos social
cristianos, pero todos tomamos partida no sólo
en la lucha política, sino que en la
acción social. Yo veo hoy día
una juventud un poco escéptica, que mira
y que no se compromete, que ve pasar los acontecimientos
y se queja de que no tiene lugar o espacio,
pero no da los pasos necesarios para abrirse
un espacio, es un interrogante que
me preocupa, a lo mejor es un juicio equivocado
propio mis años pero yo los llamaría
a pensar en sus responsabilidades.
E.
Iglesias:
Si yo creo que ese tema ese del compromiso de
la gente joven es FOTO DE AYLWIN IGLEDIAS muy
importante, pienso que en ese tema, ha habido
oleadas en la historia de la humanidad, hay
momentos donde la gente joven sale, se manifiesta,
se compromete, algunas veces con las malas causas,
porque en los años 30 había mucha
gente joven detrás de los movimientos
fascistas, o nazistas en su momento, porque
han sido mal conducidos, entonces compran banderas
que luego terminan siendo tragedias, pero también
nosotros hemos tenido en la época de
la dictadura, la gente joven que se comprometió
en cierto momento. Yo creo que hay momentos
en donde realmente entran las distintas cohortes
jóvenes a manifestarse, a presentarse,
a manifestarse. Hoy en día, vemos también
incorporados a la juventud en los movimientos
fundamentalistas donde están realmente
recorriendo las calles y jugándose por
lo que ellos creen es un ideal, o inducidos.
De manera que el tema de la sensibilidad, es
un tema que adquiere momentos de mucha presencia
y momentos de cierta ausencia. Yo creo que hay
en este momento una cierta apatía. Nosotros
que hemos conocido otros momentos en América
Latina, yo coincido con eso también.
Ahora, ¿qué es lo que
realmente lleva adelante un mayor compromiso?
Yo creo que la participación en los partidos
políticos es lo que a mi realmente me
preocupa más, es decir, los partidos
políticos son piedras esenciales en nuestras
democracias, son los lugares donde realmente
la juventud tiene que actuar y participar en
esto. Hay una cierta reticencia, una
cierta incredulidad en los partidos políticos
y eso sí que es preocupante, porque después,
si no, caen en manos de liderazgos individuales,
que tampoco son la mejor forma de conducir la
democracia.
Tú planteaste el tema de la relación
de la juventud con el empleo. Yo pienso que
en un plano más general, es fundamental,
no hay cosa más disolvente de la sociedad
y de la sociedad joven, que aquello de sentirse
inservible y no usados o no participar, esto
es terrible. Para mí, el desempleo realmente
es lo peor en materia de destrucción
de la cohesión social y del sentido de
pertenencia de un joven a la sociedad. Ese
es un tema. Ahora, ¿qué hacer
con el tema del empleo? No es fácil,
ni en la teoría, ni en la praxis.
Pero yo creo que ahí hay un tema muy
serio, ciertamente que uno podría evocar
aquí, que en ese tipo de problema el
acceso a la educación tiene un rol muy
importante sin duda alguna, como lo forma también
el acceso a las formas de participación,
el acceso al crédito en las pequeñas
empresas, el acceso a la tierra.
No
hemos hablado acá de las grandes juventudes
sumergidas como la juventud rural, que es un
tema del que generalmente no hablamos, son las
juventudes que realmente forman grupo muy importante.
Yo creo que en todo eso ciertamente hay soluciones,
pero yo creo que el desempleo es lo que realmente
más destruye la fe, la esperanza y la
capacidad de comprometerse.
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4.
G.
Abaracon: Seguramente están
familiarizados con el concepto de Foucault de
lo que es "el estado gestor" y "el
estado pastor". El "estado gestor"
como lo hemos llamado en los últimos
años, es el estado chico, ágil,
dinámico; El "estado pastor"
es aquel que vela por todos, por su rebaño.
Ambos tienen sus potencialidades ¿Cómo
visualizan el papel del estado, si no es que
vamos a privilegiar el estado exclusivamente
gestor sobre el estado pastor o viceversa? ¿Cuál
es el común denominador ha de darle forma
a este nuevo estado que esta surgiendo en la
región y el papel de ésta nueva
sociedad ha de tener, incluso mas allá
de la cultura cívica, cuales son esos
valores que habría que inspirar al estado
emergente?
E.
Iglesias:
Bueno, yo creo que este es un tema muy, muy
importante, sobre el cual puedo
hablar con un poco mas de propiedad porque uno
ha vivido muchos años en estas áreas
de mi trabajo profesional. Yo creo que
hasta ahora no hemos encontrado, la humanidad
no ha encontrado un sistema de una creatividad
dinámica y vigorosa como la que puede
dar el mercado; es un hecho objetivo. No hemos
conocido, no existe, y si existe, pues habrá
que demostrarlo, pero no está. El mercado
es un gran creador de riqueza, es un gran estimulo
a la innovación, a la creatividad, sobretodo
yo creo que la historia así lo demuestra,
el mundo entero se ha convertido a esa realidad.
Ahora, cuando uno llega a eso, tiene
que reconocer que el mercado es un instrumento,
lo importante es el mejoramiento de la condición
social de la
gente,
nosotros queremos una sociedad más justa,
más equitativa, con mayor acceso a los
beneficios de progreso, y ahí es donde
realmente resulta claro que hay que tener un
estado.
Un estado que es el guardián del interés
general, que es el que regula la transparencia
del mercado y que tiene dos o tres responsabilidades
que no puede resignar, tiene primero el poder
regulador del mercado, para que se
respete por parte del mercado el interés
general, tiene claramente un poder habilitador,
el estado no es el único, pero
es un gran instrumento que tiene que habilitar
a la gente a partir la educación y el
acceso a los medios de producción, ahí
hay una tarea habilitadora importante, es
un estado compensador porque ciertamente vivimos
en un momento de grandes diferencias, por
tanto hay una responsabilidad a la compensación,
que le cabe también. Ahora todo eso implica
también un concepto donde generalmente,
yo creo que el debate se ha centrado en la dimensión
del estado y la dimensión es un tema
importante. Es el estado omnipresente, concentralizador,
el que tiende a ser ineficiente. Pero
el tema para mí no es tanto el tamaño
del estado, es la capacidad de organizar el
sistema productivo, atender sus responsabilidades
sociales y sobretodo no tener el sentimiento
de impunidad, es decir, el estado tiene que
tener una responsabilidad frente a la sociedad
de lo que hace y cómo lo hace de lo contrario
se convierte en un triturador de recursos que
son de la sociedad. De manera, que
yo creo que hoy estamos un poco más convencidos
de que hay que tener un mercado activo,
pero al mismo tiempo hay que tener un estado
igualmente presente. En los años
60, que fueron años de una enorme creatividad
en América Latina, un periodo donde se
crearon muchas cosas, se crearon la ALALC y
el Banco Interamericano de Desarrollo. La causa
fue un periodo de una enorme creatividad. Los
90 también, a su manera, están
un poco demonizados, pero yo creo que se hicieron
muchas cosas que están ahí. Pero
yo pienso que hoy por hoy, tenemos que pensar
que hay un estado que tiene que cambiar, yo
creo que la gran responsabilidad que tenemos
por delante es como crear un nuevo estado, un
estado en que realmente el tamaño cuente
mucho menos que la efi
ciencia
y la transparencia y hacerse cargo de las responsabilidades
que permiten tener, como ha dicho el Presidente
Lagos: “más mercado y mejor estado”,
y yo creo que eso encapsula bien el sentido
de lo que yo quiero transmitir en este momento.
P.
Aylwin:
En la misma línea de lo que acaba de
decir Enrique, cuyas palabras yo comparto, me
viene a la memoria una frase de Michel Camdessus,
que me interpreta mucho: “A la
mano invisible del mercado, hay que agregar
la mano fuerte de la justicia del estado y la
mano de la solidaridad”. Parece
ser, así dicen los entendidos en economía,
yo confieso mi ignorancia en esa ciencia tan
importante, que el mercado se ha demostrado
en su momento más eficaz para crear riqueza.
Pero indudablemente que no es justo
para distribuirla, y ahí entra el papel
del estado, el estado órgano del bien
común, vela por la justicia, y tiene
que establecer regulaciones o normas protectoras
o rectificadoras del mercado, para asegurar
la justicia. Pero yo siento que en
todo esto falta algo de humanidad.
La
sociedad se ha ido tornando cada vez más
individualista y esto que para los cristianos
es el amor al prójimo, un mandato evangélico,
o que para un laico cualquiera es la solidaridad,
el sentido de pertenencia a una comunidad y
que impone una obligación de ayuda recíproca,
tiende a debilitarse. Yo veo la sociedad de
nuestro tiempo muy individualista. Cuando yo
era joven, los sindicatos, las juntas de vecinos,
las organizaciones comunitarias, tenían
mucha importancia en la vida social. Y
de algún modo ayudaban a ir superando
los problemas, los problemas de la pobreza y
muchos otros, del crecimiento, del desarrollo.
Cuando en Chile, en los años 60, los
grandes programas de vivienda, se llamaba a
los trabajadores necesarios para construir las
nuevas poblaciones y la gente acudía,
construyéndose la fase de su propia casa
futura. Yo siento que la solidaridad,
el vínculo societario, lo quieren los
sindicatos, las cooperativas; las organizaciones
comunitarias tienden a fallar en este momento,
por lo menos en nuestros países latinoamericanos,
creo que ese es un gran desafío.
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5. G. Abaracon:
Don Enrique, según tengo entendido, recientemente
usted tuvo la ocasión de trabajar con
las Naciones Unidas, a pedido del Secretario
General, Kofi Annan, para tratar de identificar
cuáles serán los grandes desafíos
que la humanidad ha de enfrentar en el futuro
cercano. Podría usted compartir con nosotros
un poco las reflexiones generales, hacia donde
vamos?
E.
Iglesias:
En ocasión de acercarse los sesenta años
de las Naciones Unidas, que es este año,
el Secretario General resolvió interrogar
a un grupo de 16 personas de distintas especialidades,
con distintas experiencias, sobre como veían
ellos los peligros de la humanidad en estos
momentos y cómo el sistema de Naciones
Unidas podía reformarse para atender
mejor esas amenazas, que obviamente son distintas,
o por lo menos, mucho mas complejas que las
que tuvo el mundo en 1945. Ese grupo se reunió,
durante un año y sacamos un documento
que fue elevado a él y sobre cuya base
él preparó las reformas que fueron
consideradas en la Asamblea Extraordinaria de
este año en las Naciones Unidas. El trabajo
fue muy
interesante por la calidad de las personas y
por las distintas vertientes que trajeron con
su experiencia al debate.
Yo
debo confesar que yo me beneficié mucho
más de lo que yo aporté, porque
me encontré con personas con una enorme
experiencia en el plano político internacional,
en el plano del derecho y en el plano, en general,
de las experiencias, incluso de carácter
científico. Y en realidad, lo que este
grupo hizo fue identificar dos grupos
de amenazas, lo que serían las amenazas
tradicionales, o convencionales y las nuevas
amenazas. Y las amenazas tradicionales,
ciertamente, la primera de ellas,
como no podía ser de otra manera, eran
las guerras entre estados, que siguen
siendo un peligro y las guerras dentro de los
estados, que han crecido enormemente. En realidad,
después de la segunda guerra mundial,
si bien no ha habido conflictos generalizados,
ha habido cantidad de conflictos inter-naciones.
El
segundo tema es todo lo que tiene que
ver con los problemas de lapobreza,
queha crecido, como han crecido también
los problemas del desempleo y la exclusión.
La globalización ha sido un factor, que
de alguna manera ha estado acompañado
por distancias crecientes entre los distintos
países y las distintas sociedades entre
sí y eso ciertamente es una amenaza a
la estabilidad del mundo; y en tercer
lugar, todos los problemas vinculados con el
medio ambiente y la perturbación que
ante el medio ambiente podía ser la tecnología,
el aumento de la población y las propias
formas de vida de la sociedad contemporánea.
Todo eso es un paquete con el cual trabajó
el sistema desde el año 45. Pero luego
hubo toda una tentativa de evaluar o identificar
las nuevas amenazas, dentro de las cuales, ciertamente,
la más importante la constituía
el terrorismo internacional, que es
un fenómeno que existió siempre,
pero nunca en esta dimensión
globalizada, internacionalizada, que tiene hoy
el terrorismo y que amenaza en forma realmente
dramática a la coexistencia en el planeta,
amparada y con distintos orígenes, con
distintas fuerzas detrás, pero en todo
caso como un fenómeno, que por el avance
de la propia tecnología puede constituirse,
y ya lo es, una amenaza realmente impresionante
a la convivencia civilizada en este planeta.
El segundo
tema que también estuvo presente es la
nueva dimensión que adquieren las amenazas
de las armas de carácter nuclear, las
armas de carácter biológico y
las armas de carácter químico,
que son las nuevas formas que este viejo tema
tiene en la humanidad, no es tan viejo, pero
desde que se inventan las armas atómicas
para adelante, se fueron perfeccionando, dando
lugar a estas nuevas amenazas que están
hoy también arriba de la mesa; y en
tercer lugar, el tema del crimen organizado,
que es un fenómeno de la globalización
con dimensiones realmente muy serias.
Bueno, esos seis
paquetes fueron encapsulados y dieron lugar
a una evaluación de cada uno de ellos
y la conclusión mas importante, es que
estos temas son todos por naturaleza de carácter
global, es decir, una persona, cuando hablamos
de todo el tema de las enfermedades, por ejemplo,
que no se si lo mencioné claramente en
el primer paquete, las nuevas enfermedades,
que hacen que una persona viaja en un avión
y transmite una enfermedad de un continente
a otro, sin que nada se pueda hacer. Todo eso
genera todo un movimiento, la convicción
de que son temas de carácter global,
de una nueva dimensión y que por tanto
requieren soluciones globales y entonces al
llegar en ese punto final, se llega a la conclusión
que se requiere un gran esfuerzo multilateral
para hacer frente a esas amenazas y
eso lo llevó a hacer una serie de proposiciones,
que no era del caso entrar aquí, al sistema
de Naciones Unidas para hacerlo más eficaz
y con mayor capacidad de respuesta frente a
los peligros de estos elementos que están
arriba de la mesa.
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6.
G. Abaracon:
Tuvimos
la experiencia de vivir lo que se llama la democracia
directa, la que nos ha permitido participar
en más de una causa social. Hoy en día
los jóvenes pertenecen a un mundo virtual
y pasan setenta por ciento de su tiempo frente
a una computadora. ¿Cómo podemos
promover los valores tan esenciales como la
solidaridad o la tolerancia a esta democracia
virtual? ¿De qué manera los líderes
pueden usar esta dinámica virtual que
puede ser por un lado, altamente democratizante,
pero si no lo dotamos de contenido, estaríamos
cayendo en una negación de sociedad?
Felizmente, todos sabemos que los jóvenes
tienen otras herramientas, como lo es la capacidad
de innovar y uso de su ilimitada creatividad
a favor de su entorno social y cultural. Sin
embargo muchas veces nos vemos que formamos
parte de una cultura que no premia la innovación,
elemento esencial de una economía del
conocimiento.
E.
Iglesias: Bueno,
yo creo que se están abriendo espacios
para la innovación, toda el área
de la investigación, por ejemplo, comienza
a tener crecientemente en nuestros países,
un poco más de reconocimiento del que
ha tenido. Realmente, si algo uno aprecia
hoy en día en los países desarrollados,
es la importancia que le dan a todo lo que es
el apoyo a la investigación científica,
a la investigación aplicada, y de ahí
surgen cantidad de posibilidades, que es el
gran capital que uno encuentra en el norte,
es ese tipo de apoyo. Yo pienso que
es de alguna manera en nuestros países,
habría que darle mayor espacio
a ese tipo de investigación, que permita
a los muchachos realmente aportar a sus disciplinas.
Pienso también que el empresariado
juvenil es una de las cosas que hay que trabajar
mucho más de lo que hemos trabajado.
Hay que abrir espacios.
Yo tuve ocasión de tener experiencias de ese tipo, cuando estaba en el Banco Interamericano hicimos unas experiencias muy lindas. Con muy pocos elementos uno puede despertar en la gente joven la capacidad de innovar y transformar esa innovación en una empresa con la cual luego generen ingresos. Yo creo que ahí hay un tema en el cual, nuevamente, yo diría, que la educación tiene un rol muy importante en la necesidad de abrir espacios para ver hacia dónde esa energía juvenil puede canalizar su frutos, y eso lo puede hacen en el sistema de enseñanza, lo puede hacer en la empresa privada, lo puede hacer en la empresa publica. Yo creo que hay que abrir espacios para que esa energía creativa pueda ser. Y lo hemos visto, ¿cuánta gente joven ha surgido en función del avance de la informática con iniciativas que los han convertido en lo que son, Bill Gates-es un caso claro en ese sentido, pero no es el único-hay muchos más que están de alguna manera surgiendo. Entonces yo creo que el mundo moderno requiere un poco esa creatividad, y pienso de desde los laboratorios de investigación, hasta las investigaciones en las empresas, hasta el empresariado juvenil, tiene que haber espacios en los cuales uno pueda darle salida a esta energía creativa de la gente joven.

P. Aylwin: Yo le confieso que frente a este tema, no siento más que perplejidad, no tengo ideas claras de por dónde va el camino. Temo que cada niño, cada muchacho pegado en su computador haciendo su vida muchas horas diarias detrás de su computador, va a generar una sociedad mas deshumanizada, una sociedad en que haya menos compañerismo. El compañerismo comienza en la escuela, en kindergarten con el niño, la niñita sentado a mi lado, ahí se practica, ahí peleamos y ahí nos abrazamos, reímos y lloramos, pero este mundo frío, técnicamente perfecto, pero deshumanizado, me asusta. A lo mejor es un prejuicio de viejo, que todavía no alcanzo a vislumbrar el mañana.
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7.
G. Abaracon:
Uno de los temas que es muy preocupante,
al menos para los de mi generación, es
que a la generación entrante, a pesar
de ser consciente y mucho más solidaria
de lo que se cree, le cuesta cuestionar el status
quo. Pero hoy en día vemos casos en la
región que existen fenómenos que
realmente terminan modernizando la sociedad.
Entonces ¿de qué manera podemos
trasmitir a estos jóvenes que a veces
sienten esta impotencia, que también
hay otras fuerzas positivas que son modernizantes
para la sociedad y que reasignan nuevas responsabilidades,
nuevos valores, inclusive en el compromiso intergeneracional
y la acción social?
E.
Iglesias: Yo
no soy, como digo, especialista en este tipo
de problema, sino uno habla por impresiones,
simplificaciones de la realidad que le toco
vivir, pero hay algunas cosas que a mi me impresionaron
mucho, por ejemplo, con respecto a la
estimulación de esta creatividad juvenil
y son los intercambios personales. Por ejemplo,
a mi me dicen los europeos, que una de las grandes
revoluciones silenciosas que está ocurriendo
hoy en
Europa,
a parte de haber generado todo eso, que es hoy
la Unión Europea y el Euro, y demás,
son las vinculaciones que se generan entre la
gente joven de todo el espacio europeo. Esos
programas como el "Erasmo"
donde todos los europeos viajan a todas partes,
todo el tiempo, está sentando las verdaderas
bases del diálogo en Europa, como comunidad,
trabajando y viviendo juntos, eso es importante,
ojala que nosotros en América Latina
pudiéramos tener una cosa así,
sería muy bueno, porque eso estimula
el intercambio muy creativo, la gente se conoce
y eso da lugar, un poco, a que se vayan estimulando
mutuamente las acciones.
El otro campo que yo creo que no hay que perder
de vista también, es el área del
voluntariado. Creo que el voluntariado es una
riqueza muy grande. La gente joven se
compromete y le gusta trabajar; es otra de las
vertientes donde yo creo que se pueden hacer
cosas y desde esta nueva tarea que me toca ahora
encarar, esta es una de las cosas a las cuales
habría que darle, muchas veces, el intercambio
y el voluntariado son instrumentos de paz, la
gente se compromete con la sociedad y ve exactamente
como opera la sociedad, que necesita, que es
lo que piensa, yo creo que eso es una fertilización
a la iniciativa individual muy importante, pero
yocoincido plenamente con lo que dice Don Patricio,
con respecto al exceso de individualismo, yo
creo que ese es un tema muyserio, y creo que
va a haber reacción a eso, fíjese,
yo creo esas son ondas que no creo que duren,
yo creo que
eso primero tiene que ver con el hecho de que
es un sector muy pequeño de la juventud,
los que tienen computadora todavía no
es la gran masa, para empezar y segundo, porque
de alguna manera, la socialización del
joven con respecto al medio es realmente parte
de la vida; es decir, es difícil
imaginarse que uno se compromete a vivir con
un computador, yo creo que hay que vivir
con gente, con amigas, con amigos, creo
que en última instancia esto va a prevalecer,
yo pienso que hay mucho, un momento de deslumbramiento,
pero que estas cosas van a tender a buscar las
formas tradicionales de socialización.
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8.
G. Abaracon:
Sabemos que ambos son individuos de mucha fe.
Hoy vivimos en una era, donde nos estamos replanteando
de la importancia de nuestra vida espiritual
y como lo hablábamos antes, la capacidad
de ser cada vez mas solidarios. ¿Cuál
es la necesidad de tener una vida espiritual
en una sociedad donde la dinámica del
individuo, es la confianza. La confianza primero
en sí mismo, que lo auto dignifica, luego
la confianza que se lleva al tercero y por último
a la sociedad en general. ¿Qué
valor ha tenido la fe como fuente de inspiración,
en la vida que ambos han llevado adelante?
P.
Aylwin: Bueno,
indudablemente la fe cristiana, en mi caso,
ha sido bastante determinante. El entender
las virtudes cristianas, empezando por el amor
al prójimo, como un compromiso vital,
como un deber, como una forma de ampliar el
propio mundo, yo creo que en mi caso personal,
ha sido de mucha importancia, a pesar de las
dudas teológicas, es más bien
una fe primitiva, la fe del modesto campesino.
Yo diría que, en Chile eso lo
he visto, se ve mucho y en mis tiempos de joven,
yo lo veía mucho tanto en el mundo católico,
como en el mundo evangélico. Tal vez
más en el evangélico que en el
católico. Es una disposición a
entender que todos somos hermanos, que pertenecemos
a una misma familia, y que tenemos que ayudarnos
recíprocamente.
E. Iglesias: Bueno, yo también creo que ha sido muy importante, diré que en plano personal, es una relación siempre muy intima la persona y la divinidad, eso cada uno lo tiene a su manera y es, para los que tenemos el privilegio de tener fe, yo creo que la fe es gran un privilegio, y yo creo que cada vez lo valoro más a través del tiempo, porque ha sido en lo personal, una gran ayuda, en todo momento, sobretodo en los momentos difíciles que todos vivimos en la vida. En lo social, ha sido muy inspirador para mí, esos principios fundamentales de la religión que
profeso y que otras religiones también comparten; el cristianismo no tiene el monopolio de los grandes valores universales, ni mucho menos, creo que todas las religiones, que hay un piso común que esta realmente compartido por todas ellas, yo respeto mucho a todas ellas, yo respeto a los que no creen también, creo que pueden no creer y tener bases éticas (escépticas?) también, que coinciden en lo fundamental, de querer para todos una sociedad mejor.
Yo diría que en la vida, un concepto que fue evolucionando a través de tiempo, yo diría, fue en la transición del concepto de caridad que está en las grandes religiones, desde luego también lo está, por supuesto, en la cristiana, al concepto de solidaridad, que es una cosa distinta, verdad? La caridad es fundamentalmente la hija del amor, la hija de la compasión y forma parte de un valor muy caro en las grandes religiones, la solidaridad es la hija de la justicia. Yo recordaba por eso lo que decía Octavio Paz, que había tres grandes etapas en la historia de América y del mundo, sobretodo de América, un siglo en que los grandes dictados de la Revolución Francesa, igualdad, libertad y fraternidad, tenían tres traducciones en los tres siglos: el siglo XIX ha sido el siglo de la libertad, el siglo XX es la búsqueda angustiosa de la igualdad, y, decía, el que vendrá de la fraternidad, que en términos modernos, es la solidaridad. Yo creo que eso es muy importante entender que, hoy por hoy, la construcción de un mundo mejor, de una sociedad mejor, parte de entender que la obligación de la solidaridad, que es parte, un poco, de un deber de justicia, creo que eso hay que entenderlo bien claramente, si queremos realmente construir un mundo mejor y sociedades mejores dentro de las fronteras.
. PREGUNTAS DE LA AUDIENCIA:
9. Buenas tardes, mi pregunta es para Don Patricio. Quiero llevarlo auntema más de coyuntura política en Chile: su gobierno se caracterizó por la aparición de ciertas crisis político-institucionales, que fueron algunos hitos del periodo y cuya solución, en el momento, se puedo haber entendido como una transacción. Me gustaría saber si el hecho de transar es uno de los pilares para la gobernabilidad democrática en Chile.
Yo
partiría por decir que mi visión
de mi gobierno, minimiza la importancia de esas
crisis. La verdad es que esas crisis tienen
nombre: el "ejercicio de enlace" y
el "boinazo", que fueron episodios
de amenaza, que el gobierno tomó con
beneficio de inventario, con serenidad, que
no pasaron a mayores. ¿Cuáles
fueron en cambio, las grandes tareas de mi gobierno?
Primero, verdad y justicia en la medida de lo
posible, en derechos humanos, segundo, crecimiento
con equidad, una política de crecimiento
a base del mercado y equidad a base de la acción
del estado en el plano de la educación,
de la salud, de la vivienda, de la política
laboral y de la remuneración.
Después, la inserción en el mundo.
Yo diría, que, el gobierno cumplió
esas tareas y esos episodios, fueron simplemente
eso, episodios. Por eso, no le atribuyo, creo
que frente a la historia, cuando se haga el
balance, un siglo después, el boinazo
y el ejercicio de enlace no van a figurar en
los textos de historia. Lo que va a figurar,
es que restablecimos la democracia y la practicamos,
que avanzamos en el crecimiento y en la equidad.
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10.
Ustedes presentaban al mercado como uno de los
mayores instrumentos de producción y
también hablaban del ind
ividualismo.
¿Creen ustedes que el individualismo
es también producto del mercado? En el
mercado laboral, el trabajo individual, el desarraigo
de los sindicatos…Cómo ven ustedes
el costo-beneficio del mercado y su dualidad
como un gran productor de riquezas y generador
de tendencias cada vez mas individualistas?
E.
Iglesias: Si,
es cierto, el mercado tiene, obviamente, una
tendencia a las soluciones individuales, pero
lo que compatibiliza eso con un sentido social,
es la acción del estado, que en el fondo
es el que tiene obligación de buscar
la igualación, primero en la posibilidad
de acceder todo el mundo al mercado, a través
de la educación, de la formación,
y del crédito, en fin, y después
vigilar un poco los abusos del mercado y tratar
de imponer el sistema de solidaridad. La fiscalidad
forma parte de esa responsabilidad. Fíjese,
que quizá, si Ud. mira, por ejemplo,
el caso europeo, va a ver que son las sociedades
donde el estado de bienestar alcanzó
mayor desarrollo y todo eso es economía
de mercado. Hay otro tema con el bienestar,
un problema de crisis, pero independientemente
de eso, en su gran objetivo, el capitalismo,
tal como se entendió en Europa, le da
a la justicia social un papel singular, de manera
que, no hay necesariamente incompatibilidad
entre una cosa y la otra, sino más bien,
hay complementariedad. De lo que partimos,
es de que hasta ahora, no se ha inventado ningún
sistema que substituya, en cuanto a la asignación
de recursos en forma eficiente y creativa, que
el mercado. No sé si un día aparecerá,
lo veremos, pero hoy por hoy, es la realidad,
entonces, eso es lo ha aprendido el mundo entero,
que se ha volcado a ese instrumento como forma
de generar riqueza, pero como le digo, no es
incompatible eso con niveles de justicia social,
de equidad social.
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11.
A lo largo de sus vidas,
¿cómo
pudieron, o cómo trataron de compatibilizar
el idealismo que lleva a la utopía y
el pragmatismo que lleva al cinismo?
E.
Iglesias: Yo
creo que quizá, lo más importante
es que hay que compatibilizarlos, porque sino
nos vamos a quedar fuera del mapa, nos podemos
quedar con los ideales y sin ninguna capacidad
de praxis y viceversa. Yo creo que uno de los
instrumentos más importantes es oír
a los demás. Es fundamental en
el ejercicio de cualquier liderazgo, el poder
entender la posición del otro. Yo creo
que eso es clave, de lo contrario, uno tiende
a encerrarse en el puro ideal y es muy difícil
aterrizar en la praxis. Ese, a través
de mis largos, ya larguísimos años,
ha sido un compromiso permanente: la idea de
entender y a partir de ahí, tratar de
hacer los puentes. Hay que
hacer
concesiones, porque hay un sistema de prueba
y error en todo esto. Yo creo que esa conciliación
entre los ideales y la praxis es una especie
de arte, que surge del contacto con los hechos
para mantener altos los principios, pero al
mismo tiempo entender en los hechos donde están
los obstáculos, entenderlo bien. Eso
a mí me ha dado una enorme utilidad siempre,
porque creo que, además, en esa interlocución,
es donde realmente se puede gestar el puente,
el puente permanente, donde habrá que
hacer concesiones, pero mantener el norte siempre
es lo fundamental, esa ha sido mi experiencia
personal.
P.
Aylwin: Yo concuerdo ciento por ciento con lo que ha dicho Enrique, y creo que también es mi experiencia, con un agregado, diría yo. Un gobernante tiene que asumir decisiones en campos en los cuales, a veces, yo diría la mayoría de las veces, no es experto. Yo soy un jurista, yo fui profesor de derecho administrativo, fui ayudante de derecho procesal, y el derecho, creo que me puedo valer por mi mismo, pero presidente de la república, teniendo que abordar problemas de distintos ámbitos, uno tiene que confiar en los distintos que saben y en el ámbito estrictamente económico, yo confié en el equipo que yo formé. A menudo, lo que a mí me nacía era una cosa distinta, y los citaba y me reunía con ellos hasta que me convencían y se hacia. Yo creo que lo hicimos bien, lo que ellos aconsejaron y no lo que a mí me habría gustado. Creo que eso es una norma elemental de buen gobierno, y creo que lo más nefasto es cuando los gobernantes o presidentes creen que lo saben todo y que pueden convertir su capricho en normas y decisiones gubernativas, ese es un gran error.
G. Abaracon: Bueno, una vez mas queremos agradecerle a Don Patricio, Presidente Aylwin y a Don Enrique, Secretario Iberoamericano, una vez más bienvenidos a este foro, quisiera que nos puedan acompañar en esta jornada en el curso de este año. Sabemos que va a ser a un año difícil pero muy interesante, donde vamos a lograr de alguna manera, poner su sabiduría --y las naciones mas estables que ha producido la humanidad, son aquellas que convoca a sus sabios periódicamente – dado que tenemos en ustedes, un gran referencial. Yo les agradezco mucho, en nombre de los de mi generación así como de los jóvenes que a través de este fenómeno virtual nos siguen de cerca. Queremos que ellos sientan, que son importante para nosotros y que estamos al servicio de ellos. Una vez más les agradezco mucho y muchas gracias a todos por tu participación.